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sábado, 10 de octubre de 2015

dormida...


Su cuerpo se iluminaba por la tenue luz
que se filtraba por la ventana, su cabeza
reposaba en sus cruzados brazos, desnuda,
su cuerpo era una pintura en las blancas sábanas

Me cuelo en su habitación acercándome,
a su oído mordiendo su lóbulo,
le susurro lo que haré…

mis dedos, casi sin tocar su piel, recorrían
toda su espalda, besando su cuello y hombros

mi barba de días sin cortar acariciándola
hasta llegar a su cintura, glúteos, piernas

Suavemente la giro, besando su bajo vientre
Junta sus piernas con fuerza, puedo sentir su gozo

Ella despierta, observando toda
la habitación, sin encontrar a alguien,
Pero sintiendo las caricias



Lentamente me dejo ver…

Sin sobresalto, sin gestos,
me mira, abriendo sus piernas
se recuesta, acariciándome el cabello

Jugando con sus emociones, observo
como muerde sus labios mientras
el éxtasis se dibujaba en su rostro

Mi tiempo prestado termina,
quiero su última explosión

Mordiendo y besándola frenéticamente
levanta su cuerpo en arco, y hasta un
insulto entre dientes le escucho

observo que ella me busca

se acabó mi tiempo,
siento desaparecer

perdiéndome entre las sombras

2 comentarios:

  1. intenso momento ...
    esas visitas sigilosas y nocturnas donde se siente y se presienten el que sin ver se ve ... el que sin tocar te roza ..
    ainssss
    te has lucido hoy

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  2. Algunos piensan que los sueños son sólo sueños, que no son realidad. Pero se sienten y se viven como si lo fueran, tal vez lo sean...
    Afortunada quien haya tenido esa visita nocturna...
    Exquisita entrada, besos!

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